Los síntomas de transmisión pueden originarse en el fluido, en un solenoide, en el módulo de control, en el motor, en los ejes o en las piezas internas. Un motor que falla puede sentirse como una transmisión que patina; un sensor de velocidad defectuoso puede provocar cambios erráticos. Por eso empezamos con pruebas, para no reemplazar una transmisión por culpa de un conector corroído.
La evaluación incluye el nivel, el color y el olor del fluido, las fugas, la presión y la temperatura de operación, pruebas eléctricas de solenoides y la lectura de datos del módulo durante una prueba de manejo. En Mercedes-Benz, BMW, Audi y Volkswagen usamos Xentry, ISTA y ODIS para revisar los valores de adaptación y los eventos guardados. Consideramos el millaje, el historial de cambios de fluido y el tipo de uso, como remolque o tráfico pesado.
Con la causa confirmada, usted recibe el panorama completo: qué está fallando, qué es urgente y qué se puede vigilar. Si la solución es reemplazar, planificamos la transmisión adecuada, la instalamos y completamos la adaptación electrónica que exige el fabricante. El presupuesto es gratuito y nada comienza sin su aprobación.