El MINI comparte la arquitectura electrónica del grupo BMW. Por eso, cuando llega con un recordatorio de servicio, una luz de motor, problemas de arranque o una fuga, lo primero que hacemos es conectarlo al ISTA, la herramienta de fábrica de la marca. Ese software muestra las fallas almacenadas, el estado de cada módulo y los datos en vivo, lo que nos permite probar en lugar de adivinar.
Distinguimos dos situaciones. Si viene por un recordatorio de mantenimiento, revisamos el plan del fabricante para su modelo y kilometraje. Si viene por un aviso o un cambio en la forma de manejar, investigamos el síntoma y los sistemas relacionados antes de recomendar algo. Un recordatorio y una advertencia no se tratan igual.
Al terminar la evaluación, usted recibe el diagnóstico por escrito y aprueba el presupuesto antes de cualquier trabajo. Después de la reparación, probamos el resultado y le explicamos qué mantenimiento viene después. Las reparaciones que califican tienen garantía de 12 meses o 12,000 millas, lo que ocurra primero. No trabajamos motores diésel.