El trabajo de bastidor y chasis no empieza con el soplete, sino con la inspección. Revisamos el metal dañado, la corrosión alrededor, la forma en que la carga se transmite por la estructura y el estado de los puntos donde se fija la suspensión. Solo con esa información se puede decir si la pieza es reparable.
Después de inspeccionar, le explicamos las opciones reales: soldar y reforzar, reemplazar el componente o buscar otra solución si la reparación no tiene sentido económico. Tenemos en cuenta el kilometraje, el historial de servicio, las condiciones en que usted maneja y las indicaciones del fabricante.
Antes de empezar, usted sabe qué encontramos, qué es urgente y qué puede vigilarse con el tiempo. Le mostramos las zonas afectadas en el elevador para que vea lo mismo que nosotros. En Massachusetts, la sal de las carreteras en invierno es la causa más común de óxido estructural, y las camionetas y vehículos de trabajo son los más afectados.